Sin
dudas el Carnaval es el acontecimiento más importante para los
brasileros y muy valorado por miles de extranjeros. El de
Rio de Janeiro , en particular, se tornó en un negocio
importantísimo: los hoteles y restaurantes se completan durante la
fiesta, los canales de televisión transmiten el evento a decenas de
países y las entradas preferenciales para gozar del espectáculo
principal pueden costar miles de reales.
Pero
mas allá de eso, la explosión de colores, brillo, música y
alegría que se despliega en el Sambódromo cuando las escuelas de
samba realizan su desfile, hacen del Carnaval carioca un show imperdible.
Este año la cita es entre el 8 y el 12 de febrero, ya sea en las calles
de los diferentes barrios de Río
de Janeiro -donde varias escuelas desfilan y no es necesario pagar
ingreso- o en el Sambódromo sobre la Avenida Presidente Vargas, en la
zona céntrica de la ciudad. Allí el show comienza a las 19 hs y
se extiende hasta la madrugada del día siguiente. Considerando que
concurren miles de personas, hay que tener paciencia al ingresar y retirarse
con toda una muchedumbre ansiosa por avanzar. Los tickets se consiguen
anticipadamente y los precios varían según el sector que uno
adquiera: desde los puestos vip ocupados por personalidades del mundo del
espectáculo y deportivo, pasando por el sector de sillas numeradas que
cuesta entre U$ 500 y 700, hasta simples bancos de cemento compartidos por
cientos de personas que rondan los U$70.
Para quienes llegan con mas días de anticipación, también
es posible vivir el Carnaval desde dentro participando de los ensayos y
comprando un lugar -algo escondido claro- en el desfile de la comparsa.
El aire de carnaval se extiende por toda la ciudad: muchos hoteles y lugares
nocturnos organizan bailes muy divertidos a los que acuden brasileros y
turistas, que danzan y beben durante toda la noche.
Es aconsejable
realizar la reserva de
alojamiento y tickets con suficiente anticipación, en algunos
casos con varios meses, y tener en cuenta que los
precios trepan considerablemente para estos días y los
carteristas deambulan por las calles de día y de noche: entonces ir
desprovistos de artículos de valor y cargar sólo el dinero
necesario.
El
espectáculo que brindan las catorce escuelas de samba en el
Sambódromo es fantástico: cada una de ellas, está dividida
en alas con una coreografía particular -aunque la mayoría de las
veces el despliegue de baile es espontáneo- y cuentan unas 7 carrozas
alegóricas en las que se ha invertido esfuerzo y dinero para generar
efectos especiales originales que provoquen la admiración del
público y del jurado que, en definitiva, tiene la última palabra
para coronar la mejor escuela del año. También tienen su propia
banda de música que acompaña el baile de mujeres y hombres que
exhiben sus magníficos cuerpos -prácticamente desnudos- y
bellamente decorados con plumas y brillos. Para ello comienzan a trabajar con
muchos meses de antelación preparando el vestuario, las carrozas y la
coreografía. Sus participantes -entre 3 y 5 mil personas- viven
principalmente en los barrios pobres y obtienen empleos en la producción
de los insumos necesarios para tener el mejor equipo y ganar el premio mayor.
Cada año se define una temática diferente y las escuelas deben
seleccionar en base a ello la mejor representación.
Independientemente de la ubicación que obtengas en el
Sambódoromo, tendrás unos diez minutos para disfrutar del desfile
de cada una de las escuelas, toda una intensidad de sensaciones.
Durante el día
Río de Janeiro -una ciudad excitante- ofrece las más
variadas alternativas: las concurridas playas bajo el sol carioca
saboreando calamares con caipirinha o coco helado, paseos por los lugares
más famosos de Río de Janeiro: el
Pan de Azucar, el
Corcovado y una gran cantidad de actividades como parapente en San
Conrado, paseos náuticos, trekking por el Parque Tijuca, tours por las
favelas o shopping en Barra.
Para mayor
información: Associação das Escolas de Samba do Río
de Janeiro, tel. (21) 2269-3445.
|
|